La difusión de la actividad escolar


A menudo los docentes posponemos sin fin el momento de publicar lo que hacemos en el aula incluso cuando creemos que es valioso; la dificultad para hacer un hueco en nuestra larga lista de exigencias profesionales suele ser la causa. Pero lo cierto es que gracias a quienes comparten su trabajo somos muchos los que podemos inspirarnos en una gran cantidad de experiencias interesantes que ocurren a diario en los centros educativos y mejorar así nuestra práctica.
Podríamos abordar la reflexión desde una perspectiva más compleja como hizo Isaac Mao hace años con su noción de sharismo, pero nos basta una idea sencilla: cuanto más compartes más influencia puedes tener, es decir, mayor puede ser tu capacidad para alcanzar los objetivos que te planteas con tus proyectos. Alguna vez he oído a alguien referirse a esta filosofía con la expresión "saber venderse", pero creo que hay formas menos pobres de referirse a los objetivos asociados  a la difusión de las actividades escolares así como al gran esfuerzo que requiere su consecución.
Esta labor, costosa y no siempre apetecible, cuando se aborda desde una perspectiva de centro ayuda a mostrar a la comunidad educativa qué se hace en él y por qué se hace, y contribuye a construir una comprensión compartida de la escuela de modo que familias, profesorado y alumnado puedan remar en la misma dirección; Miguel Ángel Santos Guerra lo llama el paradigma de la colegialidad. Embarcarse en este proceso constructivo de forma deliberada y planificada es un reto que toda comunidad educativa debería afrontar, en lugar de dejar en manos del devenir de la dinámica del centro la gestación de las señas que lo definan; que son impredecibles teniendo en cuenta que el sistema de asignación de destinos termina conformando los claustros por aluvión. Y la elaboración o la revisión del Proyecto educativo nos brinda el marco perfecto para poner en marcha dicha tarea, que no es pequeña y por ello nos cuesta encontrar el momento de acometerla. Este es un buen ejemplo de cómo lo urgente nos impide hacer lo importante.
Una de las consecuencias de esta labor arquitectónica es la configuración de la identidad de un centro, que en el siglo XXI no puede realizarse al margen de Internet. Ha de tener una faceta virtual conectada a la actividad presencial, nunca aislada de lo que las escuelas son, de lo que hacen, tal y como ocurre en el mundo real. Porque lo más fantástico de lo virtual es que lo virtual no existe, que todo es real, parafraseando a los maestros surrealistas. Hace tiempo que nuestra actividad en la red es una continuación de la actividad presencial, está vinculada a ella, y habla de nosotros tanto como lo que hacemos fuera de Internet. Los centros han de asumir este hecho y deben plantearse la creación de una página en Facebook, de un perfil en Twitter, y/o en Instagram, de un canal de Youtube, además de tener una web. Y contar con personal disponible para encargarse de la actualización de dichos perfiles. El siguiente paso será generar una comunidad activa en torno a esos espacios que conforman la presencia en la red para multiplicar el impacto de la actividad escolar con los consiguientes beneficios: conocimiento del centro, conexión con el entorno, sinergias inesperadas que aportan valor contante y sonante, etc.



El desarrollo de esta faceta digital servirá en primer lugar al alumnado como ejemplo del uso responsable de Internet y le permitirá descubrir esos espacios con gran potencial para el aprendizaje que son las redes sociales, cuando elegimos con criterio a quién le prestamos atención en ellas. Además el impacto en el entorno de los productos del alumnado proporcionará mayor relevancia al aprendizaje y una mayor motivación, ya hablemos de un programa de radio, una fotografía, un mural, un blog, ...
También cumple una importante función de documentación; de modo que el registro constante en forma de texto e imágenes permite revisar y analizar nuestra trayectoria y sacar conclusiones que nos permitan mejorar. Pero además la difusión de los frutos del trabajo en Internet permite a todo el profesorado conocer cómo se trasladan a la práctica los proyectos educativos de los distintos centros, y les brinda la oportunidad de elegir destino con criterios pedagógicos; conozco a unos cuantos docentes que prefieren hacer más kilómetros al día a cambio de mayor satisfacción profesional. Son muchas las horas que empleamos en nuestro trabajo cada día y como estamos constatando en el IES Cartima el profesorado está dispuesto a una dedicación mayor si le encuentra sentido a lo que hace y se siente acompañado en su proceso de formación y reflexión sobre la práctica. Digámoslo claro: a la gran mayoría de los docentes lo que les quema es la sensación de que su trabajo carece de utilidad, de que al alumnado no le interesa en absoluto, de que las familias no lo valoran; o que la administración sea más un problema que una solución en demasiados casos.
Y algo parecido ocurre con las familias: son cada vez más las que prefieren elegir en función de la calidad que estiman que tiene la labor educativa en un centro antes que por la proximidad al domicilio. Incluso llegando al extremo de mudarse para poder optar a una plaza en un centro concreto; hemos tenido ya varios casos en nuestro IES. Así que va a ser verdad que la educación está de moda, como dice Alfredo Hernando.

Todo este conjunto de acciones encaminadas a la difusión de los productos del trabajo del alumnado, de los procesos, de los documentos de planificación y organización son particularmente necesarios en la escuela pública; no solemos darle a este aspecto del trabajo la relevancia que tiene, y así la imagen del sector público educativo queda al albur de las noticias que los medios van publicando sobre nosotros; que por desgracia suelen estar más relacionadas con cuestiones como los inferiores  resultados académicos, la conflictividad en las aulas, o el vandalismo, por citar algunos ejemplos. Para otro momento dejamos una reflexión sobre lo que han aportado los sectores público y privado a la mejora del nivel educativo de los españoles.
Lo cierto es que las escuelas privadas y concertadas hace mucho tiempo que entendieron la necesidad de explicar y publicar lo que hacen; y tenemos que aprender de ellas. Se avecinan cambios que pueden tener consecuencias muy graves sobre los servicios públicos. Susan George alerta a los europeos de los numerosos peligros que ve en el TTIP que la Unión Europea va camino de firmar con EEUU; advierte de que perjudicará a los pequeños agricultores, elevará los costes de acceso a las medicinas, encarecerá el sistema educativo y sustituirá los sistemas de salud pública por empresas privadas. Ya se ven los primeros signos.
Así que, contadnos lo que hacéis en la escuela. Queremos seguir aprendiendo; queremos que la escuela pública siga estando al alcance de todos.

José María Ruiz Palomo

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por el artículo, amigo José María.
    Nosotros en el IES Chaves Nogales es algo que teníamos muy claro desde el principio: había que darle visibilidad al trabajo del alumnado a traves de los blogs y redes sociales... aunque no siempre es fácil, la verdad.
    Aquí estamos unos cuantos haciendo de Community manager... :-)
    Un abrazo.

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    1. Considero al IES Chaves Nogales un referente en la construcción de la identidad digital de un centro. Muchas gracias por el comentario Juanma; te respondí en Facebook y se me había pasado hacerlo en el blog :-)

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