Proyecto Cártama cumple un trimestre


El Proyecto Cártama ya ha cumplido su primer trimestre y mientras llega una reflexión del Claustro, que se producirá tras el merecido descanso navideño, hay algunas consideraciones a título individual que me parecen pertinentes.
La primera es la constatación de la multitud de aspectos que quedan por afinar en el marco de un proceso de mejora que procura impregnar de intención pedagógica cada decisión, cada acuerdo sobre la organización y el funcionamiento. Esta forma de proceder marca un ritmo de progreso más lento especialmente al intentar avanzar como un equipo coordinado, que es con seguridad el reto más complejo que estamos afrontando. Pero somos conscientes de que lo que no consigamos este primer curso será progresivamente más difícil de alcanzar en cada uno de los próximos; a partir del curso 2015-16 ya no seremos una pequeña familia de tres grupos y diez docentes, así que ahora toca abordar los mayores desafíos.
Afortunadamente nos estamos encontrando con el estímulo de unos frutos precoces que no esperábamos tan rápidamente. La colaboración de las familias está permitiendo que el alumnado (y ellas mismas) disponga del tiempo necesario para adaptarse no sólo a unas metodologías y dinámicas distintas de las habían experimentado antes, también al paso de la Primaria a la Secundaria, una transición que en sí misma requiere un período de aclimatación para alumnado, madres y padres. El gran esfuerzo de comunicación realizado colectivamente, y culminado con una fiesta de presentación de resultados en la que ya se han podido constatar evidencias interesantes, ha sido clave para conseguir la confianza que necesita todo proyecto innovador. Hay familias que ya están convencidas, mientras que otras expresan a la vez dudas y esperanzas; nos dicen con honestidad que aunque no ven claro todavía que sus hijos vayan a aprender mucho con nosotros, nos apoyan con la ilusión puesta en unos resultados que esperan para más adelante. También hay alguna abiertamente escéptica.
Lo cierto es que el día 18 de diciembre pudimos constatar cómo se ha desarrollado su capacidad para aplicar la tecnología a multitud de tareas, y también a alumnos con una pobre trayectoria académica durante años, e incluso disciplinaria,  que se habían declarado incapaces de hablar en público, explicando un proyecto con soltura ante más de doscientas personas; también escuchamos a cada uno de los tres cursos de treinta y dos alumnos cada uno sonando como un grupo musical después de apenas tres semanas de trabajo, … Y un clima de convivencia que disfrutamos como una experiencia muy poco común, y que por ello preservamos entre todos.
Pero estoy convencido de lo más enriquecedor está ocurriendo dentro de cada uno de los alumnos y no siempre es visible: su toma de conciencia respecto de lo que aprenden y cómo lo hacen, el sentido que le encuentran a sus tareas, la convicción de que su voz cuenta, un compromiso cada vez mayor con los proyectos en los que participan, el incremento de su autonomía como aprendices, la sensación muy extendida de que cada uno van a tener la oportunidad de brillar ante los demás, su sentimiento de pertenencia a un proyecto colectivo y distinto ... todo ello redunda en un alto nivel de motivación general que supone un buen caldo de cultivo para la mejora. Lógicamente este proceso está siendo emprendido a diferente ritmo, con distintos puntos de partida y en momentos dispares del trimestre por cada uno; hay quien empezó a finales de septiembre, hay quien lo ha hecho en el mes de diciembre, hay quien asume el compromiso con altibajos … Y esta diversidad aparece reflejada en los boletines de notas como no puede ser de otra forma. La motivación no es un objetivo en sí misma; es un medio que nos ha de servir para mejorar los resultados. Y lo que quizás se esté descubriendo al final de trimestre es que utilizar el Aprendizaje basado en proyectos no supone un nivel de exigencia menor al evaluar el rendimiento del alumnado. Es más, el importante desarrollo de varias competencias básicas (digital, comunicación lingüística en lengua española y extranjera, social y ciudadana, cultural y artística, autonomía e iniciativa personal) que ha experimentado la mayoría del alumnado en un trimestre, en determinados casos no ha sido suficiente; y por ello algunos tendrán que afrontar cambios concretos para el segundo trimestre que, en general, tienen que ver con la continuidad en la realización de las tareas, con la responsabilidad como aprendices, o con el trabajo en equipo. No lo olvidemos, perseguimos los mismos objetivos que cualquier otra escuela con cualquier otro proyecto educativo: los que marca la normativa. Pero lo que realmente importa es que el alumnado tenga claro qué tiene que hacer para progresar; muchos todavía tienen pegado en su cuaderno el texto: “Evaluamos para mejorar” que ellos mismos escribieron al comenzar el curso.
Otro aspecto destacable ha sido la facilidad con la que el alumnado ha elaborado productos, evaluables por ellos mismos y por el profesorado, gracias al uso de iPads y por supuesto a la capacidad del profesorado para desenvolverse con estas herramientas. Han permitido resultados atractivos con no demasiado esfuerzo y ha sido muy estimulante para el alumnado descubrir su capacidad para producirlos y experimentar que la tecnología es una ayuda eficaz que favorece su creatividad y su habilidad para resolver tareas muy diversas. Algunos ejemplos podrían ser los siguientes: Explica el planeta TierraChasing a monsterLínea temporal sobre Cartima, o la presentación sobre la Sierra de Cártama.
Las herramientas de Google también han sido muy útiles para el trabajo en equipo tanto del alumnado como del profesorado y en el segundo trimestre abordaremos el uso de Google Classroom a nivel de centro ya que disponemos de Google Apps.
Una vez más hemos comprobado que el verdadero potencial de las TIC radica en la posibilidad de ponerlas al servicio de un aprendizaje más individualizado y más autónomo; el alumnado se está acostumbrando a utilizar materiales online que ponemos a su disposición y que aplica cuando lo necesita para resolver tareas concretas. Algunos incluso ya están elaborando sus propios tutoriales para la comunidad educativa. Esta actividad en Internet nos obliga a profundizar en un aspecto clave que ya hemos empezado a abordar durante el primer trimestre: su identidad digital. En futuros artículos iremos dando cuenta de la evolución de este aspecto de su formación.

Pero ahora, a descansar. Felices fiestas.

José María Ruiz Palomo

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